La Leishmaniosis canina es una enfermedad silenciosa y grave causada por un parásito de la sangre del género Leishmania. En España, principalmente la zona del Mediterráneo, es una enfermedad endémica y según los estudios realizados puede llegar a afectar al 35% de los perros, que son portadores de la misma. La leishmaniosis es considerada una zoonosis, es decir, puede ser transmitida a los humanos.
¿CÓMO SE PUEDE CONTAGIAR MI PERRO?
TRANSMISIÓN:
La Leishmaniosis es transmitida habitualmente por la picadura de un flebótomo (insecto parecido a un mosquito), que previamente picó a un perro infectado. También se han descrito otras vías como la transplacentaria, venérea o por transfusiones de sangre.
La temporada del mosquito abarca desde Abril-Mayo hasta Octubre-Noviembre. El ciclo de actividad de los flebótomos comienza al atardecer y continúa hasta el amanecer. Con lo que es fundamental proteger al perro con collares y pipetas repelentes de flebótomos, y mantenerlo dentro de casa al final y al inicio del día, si es posible.

¿CUANDO DEBO PREOCUPARME?
Uno de los grandes problemas de la Leishmaniosis es que no hay un solo síntoma que sea específico de esta enfermedad. Puede afectar a casi cualquier órgano, tejido o fluido corporal. Por eso es muy importante que la sepáis detectar a tiempo. Os adjuntamos un breve video explicativo de los síntomas más frecuentes que puede provocar, para que la podáis reconocer: https://www.youtube.com/watch?v=lKEdHVOYd-o (fuente: Virbac)

